martes, 14 de mayo de 2013

DAVID


 Esta historia la escribió el protagonista, incluso no tiene ningun problema con usar su nombre real, la deje tal como la dejo en primera persona ya que se me hizo interesante. 

Soy David, y esta es mi experiencia.
La historia sucedió cuando tenía 16 años, hoy tengo 18. Vivo con mis padres y mi hermano mayor. Mi familia es muy especial en cuanto al sexo. Mis padres se salieron de sus casas muy jóvenes, mi mama tenía 14 años cuando se embarazo de mi hermano dos años mayor que yo y mi papa tenía 17 cuando sucedió. Se puede decir que se escaparon de sus familias, con la inmadurez propia de esa edad. Mi papá trabaja como empleado en una tienda de autoservicio, en su tiempo libre lleva equipos de fútbol en los cuales participamos,  y mi mama con el tiempo tomo cursos y hoy es instructora de aerobics. Solo conozco a mis abuelos paternos que con el tiempo “perdonaron” a mi papa, aunque mi abuela no soporta a mi mamá. De mis abuelos maternos nunca he sabido nada.
Por la misma juventud de mis padres tuvieron la poca atención de educarnos de forma tradicional, y pues la cuestión sexual fue muy abierta, para algunos conocidos es demasiado, y esto es porque desde muy pequeños mi hermano y yo nos acostumbramos a ver pornografía, ya que mi papa la compraba y la dejaba al alcance de nosotros, mi mamá nunca de opuso a eso. También desde muy chico vi a mis padres desnudos por lo que la desnudes ajena tampoco me causaba problemas. En ocasiones llegue a ver películas de este tipo con ellos. Por la misma razón tanto mi hermano como yo iniciamos una vida sexual activa muy chicos, al menos yo a los 14 tuve mi primer experiencia. En mi casa tener condones es como tener un frasco de café, mis propios padres nos los proporcionan.
La casa siempre tiene visitas de mis amigos y compañeros del fútbol  los papas de ellos piensan que por la simpatía con mi papá que es el entrenador, pero la verdad es que vienen porque aquí pueden ver pornografía gratis, de calidad y sin ser molestados. Así era la confianza de mis padres. Mi hermano llevaba amigas a veces se quedaban en toda la noche y al día siguiente como si nada pasara.
Una ocasión en que mis padres celebraron su aniversario, lo celebran aunque nunca se casaron y pienso que nunca lo harán, después de una fiesta pequeña en viernes salieron al día siguiente para pasar un fin solos. Me quede solo en casa, ya que mi hermano tuvo orgi-fiesta y estaría solo. Samyr uno de mis compañeros del futbol me pidió ir a la casa:

-Me prestaron una película xxx y solo en tu casa se puede.

-Ok va, si quieres pide permiso para quedarte toda la noche.

Acepto y llego a eso de las 9 pm, pedimos una pizza y pusimos la película.
Samyr es un chavo moreno algo aceitunado y tenía un pelo rizado (chino) muy cerrado, esto es porque su papá es de origen libanés, de allí también su nombre. Era el defensa del equipo y muy bueno para jugar.
Después de un rato llegaron las escenas de sexo, había una muy impresionante en la que dos tipos se cogían una chica, ya había visto muchas veces ese tipo de escenas pero esta vez mientras uno de ellos le daba a la vieja, el mismo le daba una mamada al otro. Wow, nunca había visto algo así.
Samyr se tapó con su chamarra y notaba como se movía su mano de ella, se la estaba jalando.

-¿Para qué te cubres? Jajaja, si ya sé que estás haciendo.

-oh vaya, no quiero que me veas.

-uy uy uy que penoso.

Después de la película que Samyr llevo pusimos otras dos.
Ya pasaban de la 2 de la mañana cuando terminamos de ver todas, nos fuimos a mi cuarto para dormir, a pesar de la hora no teníamos mucho sueño, así que charlamos un rato más.

-Lo que más me impresiono es cuando el otro wey se la mama al tipo- dijo nervioso

-Si, nunca había visto esto- le respondí.

 -¿Qué se sentirá?

-No se, nunca se me ha ocurrido probar- le dije

Se quedó callado, pero le vi en la cara la intención de decir algo pero que  no se animaba.

-Que… ¿quieres probar?- de dije

No dijo nada solo me vio y note más su nerviosismo. Le grite:

-¡ya dime!...- dije desesperado-  ¿quieres probar?

 -¡si!-grito

-pues órale va.

Me puse de pie y comencé a quitarme la ropa solo me quede de con mi bóxer. Él se quedó parado sin hacer nada.

-oh vaya, con una chingada, lo vas a hacer o no- me estaba enojando

Se levantó rápido y se quitó su camisa de nuestro equipo de fut con su nombre.  Se quedó con un calzoncito muy pequeño.
Nos quedamos así, y me quite mi bóxer, no me sentí extraño en estar desnudo, el igual se quitó lo que le quedaba pero puso su mano cubrió su miembro.

-uy ahora resultas muy penosito- me burle

Lo notaba nervioso y por fin quito su mano.

-no manches pinche Samyr- le dije sorprendido- ¿así eres o te depilas?

No tenía nada de vellos. Estaba totalmente liso. Me reí de él , la verdad se me hacía muy gracioso ver a un hombre así.

-es que no me gusta cómo se jalan los pelos- dijo con voz apagada.

Pero al poner más atención vi su verga gigante ¡20 cm!

-No manches, pinche Samyr- le dije sorprendido- estas cañón.
Después de ver semejante miembro le dije

-Buenos pues a lo que vamos.

-Nunca he hecho esto- dijo

-ps yo tampoco wey- me burle de nuevo

Primero comenzamos a jalárnosla nosotros mismo, pasado un rato el se agacho y comenzó a frotarme la verga, hasta ponerla más dura de lo que ya la tenía. Después se llenó la boca con mi verga. Lo chupaba con pasión.

-Pinche Samyr, ¿seguro que nunca has hecho esto?

Movió la cabeza negándolo pero sin sacar nada de su boca.

-pues lo haces de maravilla.

Después de un rato, le pedí que se acostara en la cama, y fue mi turno, se la mame por un rato, para mí era una sensación extraña, pero no me disgustó. El estaba boca arriba y yo encima de el o sea en un 69 perfecto.

-Ya me vengo- le advertí

Me hizo una seña de que continuara, me vine dentro de su boca y se lo tragó todo.

-Me vengo también- dijo, pero no me latió hacer lo mismo así que me retire. Como estaba recostado boca arriba se vino sobre su pecho, la tenía tan larga, que cuando soltó su semen le llego hasta la cara. Se veía gracioso lleno de su propio líquido. Me levante y le pase un pañuelo para que se limpiara. Así nos acomodamos y sin decir nada permanecimos un rato en la cama.
Samyr rompió el silencio con una petición que nunca me imaginé que haría.

-Metemela- dijo

Lo mire y le dije:

-¿seguro?-

-Si, seguro, quiero ver que se siente tenerlo dentro.

-ok, pero te advierto que yo no me voy a dejar perforar por ti- le dije- con esa cosa que tienes
quien sabe que me pase jejeje.

Fui al cuarto de baño, allí teníamos los condones y estaban al alcance de todos. Tome unos y en el cuarto de mis padres sabía que tenían gel. Cuando regrese Samyr ya estaba en cuatro patas esperando con ansias. Me acomode el condón y le frote gel, comencé a penetrarlo. Note un pequeño quejido pero no se opuso, comencé a moverme entrando y saliendo, conforme más fuerte lo hacia Samyr mas gozaba. Se notaba que lo disfrutaba el cabrón, bueno yo también, era una sensación distinta a lo que había hecho. Después de un rato lo hice con más fuerza, estaba por venirme de nuevo. Cuando termine él se volteó y se la jalo hasta que se vino también. 
Sin decir nada nos acomodamos para dormir, ahora si estábamos cansados.

Por la mañana me despertó el ruido que hizo mi hermano al llegar, abrió mi cuarto y nos vio dormidos, Samyr ni cuenta se dio.

-Pinches jotos jejeje- dijo y cerró la puerta.

Me volví a dormir. Después de un rato me desperté de nuevo por el ruido más fuerte, eran mis padres que llegaban. Eran casi las 11 am, Samyr también se despertó y asustado se levantó rápido y comenzaba a ponerse su calzón cuando mi madre abrió la puerta del cuarto, del susto Samyr se escondió cubriéndose con la sabana.
Ella nos miró y solo me dijo:

-¿Todo bien?

Con la cabeza dije que si.

En eso mi padre llego también y vio la escena.

-¿Qué pasa?, ¿todo bien?

Ambos vieron la camisa de Samyr que tenía su nombre y estaba en el suelo, sonrieron y cerraron la puerta.
Samyr se vistió rápido y yo solo me puse un pants. Bajamos y mi madre nos indicó que nos sentáramos a la mesa. Samyr apenado se disculpó y se retiró.
Mi hermano aun dormía, así que estaba solo con mis padres.

-¿Qué tal?- me cuestionaron

-mmm, todo bien- les respondí sin problemas.

-¿Y?, ¿qué te pareció?- yo sabía a lo que se refería.

-mira, te diré que prefiero hacerlo con una chica.

Ellos se rieron y nunca volvimos a tratar el tema, aunque dos veces más me eche a Samyr.

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