Esteban, padre de familia correcto y formal, había
formado una familia de la cual se sentía orgulloso, sus dos hijos magníficos
estudiantes y buenos para el deporte, su hijo de 12 años entraba ya a la
adolescencia había salido muy a su padre de joven, con algunas chicas que a pesar
de su corta edad le seguían; su mayor orgullo: su hija próxima a festejar sus
15 años. Es feliz con su mujer, ambos formaron una pareja que son la admiración
y envidia de muchas otras parejas.
Buen trabajo y magnificas relaciones, le permitió
mantener un estatus envidiable, tenía la vida perfecta.
Vivía en un fraccionamiento privado y eso le permitía
tener un jardín abierto para que todo aquel que pasara por allí observara los
distintos detalles que a lo largo del tiempo fue agregando.A sus 40 años le gustaba mantenerse en forma, 1.70 de estatura, pelo negro sin canas aún le hacía parecer más joven, iba al gimnasio con frecuencia por lo que logro tener un buen cuerpo para su edad.
Cierto día que llegaba del gimnasio, ya estaba oscuro,
por lo regular le gustaba caminar para ir calentando y al regresar disfrutaba el
camino. Noto una sombra entre las plantas del jardín, por la oscuridad no fue
posible identificar el rostro del intruso, se encontraba debajo de las ventanas
que daban a las recamaras. La sombra salió corriendo cuando se vio descubierto
pero a Esteban no le fue posible identificar al extraño. Inmediatamente pensó
en su hija, jovencita muy bien desarrollada y que seguramente el intruso quería
mirar.
Al entrar a su casa todos los miembros estaban en la sala
por lo que las recamaras estarían solas, pensó que que al menos hoy estaban
seguros. Quizás si había movimiento el intruso se acercaría para ver de nuevo.
Planeo una rutina para descubrir al mirón.
Al día siguiente ya en el anochecer, siguió la rutina de
su hija, pensaba que ella era la victima del depravado, en cuanto lo tuviera en
sus manos lo despedazaría por osar atentar en contra de la intimidad de su
hija.
Cuando su hija entro a la ducha y espero a que saliera
hacia su recamara, se escondió en el
jardín esperando que se acercara el intruso, sin embargo no paso nada. Pensó en
su mujer, más coraje sintió como se atrevería este tipo a espiar a su mujer, se
llenó de celos, la misma rutina y nada, no hubo señales del mirón. No puede
ser… pensó en su hijo, que a pesar de ser un niño en desarrollo era bien
parecido, pensó en tantos casos de gente que abusa de menores y no iba a
permitir que su hijo fuera víctima de esto, espero la misma rutina y pero nada,
quizás el mirón se había asustado y no regresaría en varios días. Es cosa de
esperar.
Pasó una semana y las rutinas siguieron, estuvo al tanto
de cualquier movimiento que había en el
jardín pero del intruso nada, no lo comento con la familia para no asustarlos,
además quería agarrarlo con sus propias manos y golpear al maldito.
Un día llegó de su rutina de gimnasio y entro a la casa,
su familia había asistido a una fiesta familiar, el no quiso ir, así que les
esperaría en casa. Entro y se dirigió a la recamara para prepararse y tomar una
ducha; de repente escucho ruidos en el jardín, pensó:
-Ah, ya estás ahí desgraciado, pero no te saldrás con la
tuya hoy-
Sigilosamente salió y no logro atraparlo, regreso a la
recamara, de nuevo ruidos fuera, salió como si no pasara nada, pero al llegar
al patio, nada.
Entro a la ducha y escuchaba a los perros del vecino
ladrar. Algo estaba pasando en el jardín, entro a la recamara de su hijo espió
y vio la sombra acercarse a la ventana de su propia recamara, por la oscuridad
no se notaba bien quien era, quizás si esta vez no hacia ruido le descubriría.
Paso a su recamara, solo llevaba la bata de baño, pensó
sorprenderlo pensando que una de las mujeres de la casa estaba vistiéndose,
entro y haciéndose a un lado se acerco lentamente a la ventana por un costado
de la cortina pudo verle bien, era el hijo de su vecino, Kevin de 15 años,
tenia la mano dentro de su pantalón moviendo sus genitales como esperando algo
de acción.
¡Maldito depravado! Pensó le daré un susto que no
olvidara, entre los encajes de la cortina pudo distinguir su cara, el chico no
se percato de esto, se puso al centro del cuarto y se quito la bata quedando
totalmente desnudo, pensó que al verle desnudo a él huiría, noto que a pesar de
esto el chico permanecía aún allí. Tomo su bóxer y se lo puso, el chico seguía
inmóvil, terminó de ponerse la pijama y apago la luz, vio la sombra del chico
alejarse.
-¡es a mí a quien espía!- pensó.
Extrañado le dio seguimiento al caso, al día siguiente,
después de su acostumbrada rutina, noto que su familia estaba en la sala viendo
una película, entonces procedió a ducharse, al entrar a la recamara, noto de
nuevo entre la ventana la silueta de vecino mirón, en la ducha planeo lo que
haría esta vez.
De nuevo entro solo con la bata, por las luces noto que
Kevin aun estaba en la ventana, cerro con seguro para que no fuera
interrumpido, se quito la bata, por el espejo veía que el chico aun le miraba,
comenzó a jalar de su miembro hasta ponerlo duro, se acerco a la ventana, en
cuanto trato de abrir la cortina, su admirador salió corriendo. No había duda
el chico le espiaba desde hace mucho.
Por la noche no logro conciliar el sueño, pensaba en este
chico. Supuso que era gay, pero que podía hacer para alejarlo o evitar que
continuara.
Al día siguiente olvido el caso, llego entro a la ducha,
salió y en la recamara recordó que su admirador secreto estaría en la ventana,
por el espejo noto su presencia, se sintió excitado, muy extraño; quitándose la bata lentamente quedo
desnudo, abrió ligeramente sus piernas
para que sus genitales colgaran a la vista de su admirador, sin que hiciera
nada su pene comenzó a hincharse solo, el simple hecho de sentirse observado le
llevo a esa situación. Era una sensación nueva y extraña, hoy comenzaba a agradarle, se vistió
y salió al jardín lógicamente el chico ya no estaba.
¿Qué le pasaba? ¿Por qué esto le parecía agradable?
Durante varios días el sentirse observado le hacia sentir placer.
Durante varios días continuo con la rutina, se sentía
bien sabiéndose observado, incluso un día jalo su miembro hasta correrse para
gusto de su admirador. Le gustaba, le permitía sentirse más joven. Ignoraba si
Kevin ya se había dado cuenta de que sabía lo que estaba haciendo. Incluso como
vecinos se llegaron a encontrar en la calle, sintió como la mirada profunda del
chico le siguió, pero no había más relación.
Coloco una cámara escondida entre las plantas quería ver
que es lo que este chico hacia cuando le miraba, siguió los pasos
acostumbrados, esta vez se la volvió a
jalar , empino sus nalgas hacia la ventana para ver la reacción de chico, se
corrió abundantemente, se vistió. Salió más tarde por la grabación, se encerró
en el estudio y comenzó a correr el video, que aunque oscuro se notaba bien lo
que pasaba. Vio con sorpresa como su
admirador se acercaba a la ventana, fue deduciendo lo que el estaría haciendo
mientras veía las reacciones del chico.
El vecino se desabrocho el pantalón y dejo ver un bóxer claro, en las
sombras se notaba que había sacado su miembro ya erecto y se masturbaba
mientras gozaba del espectáculo. Esto le excito mas, era extraño, gozaba el
sexo con su mujer pero esto era nuevo, llego a imaginarse mientras tenia sexo
con su mujer que Kevin los observaba, eso le provocaba ser más intenso, detalle
que noto y agradeció su mujer, aunque ella no sabía del porque de esa nueva vitalidad.
Pasaron los meses y siempre fue la misma rutina, nunca
hablaron, ni decían nada, incluso su hija lo invito a su fiesta de 15 años y
asistió, ambos sabían a su manera su secreto, cada uno lo guardaría mientras se
pudiera.
Esteban se sentía revitalizado por esto, para él era
tener un nuevo aire, y todo gracias a su joven vecino voyeur.